La verborragia amorosa genera confusión, porque, de tanto hablar, en algún momento diremos algo que no debemos y que se hace incomprensible para el otro. La comunicación compulsiva no es una virtud.
Mi opinión es que sí los hay, y muchos. En una relación afectiva inteligente, ambos saben que hay ciertos «archivos sumariales», pequeños o grandes, que no deben abrirse sin la autorización del acusado. Cuando se trata de información individualizada, es mejor manejar cierto recato y no soltarle al otro todo lo que pensamos y sentimos a quemarropa. No hablo de infidelidad ni de traición, sino de opiniones, gustos o pequeñas fantasías que no son para compartir, que son propias e intransferibles.
Amar no requiere dejar al descubierto cada elemento de tu personalidad, ni que tu mente funcione en conexión directa con la de tu pareja. Repito: hay cosas que son únicamente tuyas, que te pertenecen por derecho propio y forman parte de tu ser, como tus huesos y tu piel. No te sientas culpable de no contarlo todo, eso mantiene viva tu identidad, tus creencias, tus sueños, tus metas, tus dudas... tus... Anota esta premisa y tenla a mano, te mantendrá alerta: Ser uno con la persona que amas es dejar de ser tú.
Walter Riso- Manual para no morir de Amor
Walter Riso- Manual para no morir de Amor

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