miércoles, 28 de agosto de 2013

NO IDEALICES AL SER AMADO: MÍRALO COMO ES, CRUDAMENTE Y SIN ANESTESIA

Los modos de idealizar a la pareja son muchos y variados. Puedes ubicar a la persona que amas en el cielo o en el infierno, mentir y mentirte, sesgar, imaginar cosas que no son, distorsionar, agregar o quitar, alargar o acortar, acomodar y desacomodar, en fin, puedes inventar lo que quieras de la persona amada o incluso enamorarte después de crearlas. 

En mi experiencia, he llegado a la conclusión de que prácticamente todos los enamorados, en mayor o menor grado, inventan de alguna manera a su pareja.

Hemos interiorizado dos máximas sociales que son ciertas, «Si amas lo que amo, nos amaremos más» o «Si valoras lo que valoro, nos amaremos más», y hacemos cualquier cosa por obtenerlas, aunque sea alterar los datos. ¿Quién no ha oído alguna vez la expresión «Somos tal para cual»? Como si la superposición absoluta permitiera un acceso directo a la felicidad. Pues no es así. 

Si escarbáramos en más de una relación «tal para cual», nos sorprenderían las discrepancias enmascaradas que se esconden en ellas: las parejas superpuestas terminan en un ciento por ciento confinadas a la rutina. Si puedes anticipar con bastante certeza lo que tu pareja piensa, siente o hace, estás mal; una relación sin sobresaltos, sorpresas y descubrimientos es tan predecible como aburrida. 

Ver a la pareja tal como es, en su más escueta y cruda humanidad, requiere de cierta dosis de valentía, porque si despejamos la mente de autoengaños, podría no gustarnos lo que vemos. En relación con lo anterior, alguien me decía: «¿Y si lo que descubro en ella no me gusta?». Pues si eso te ocurre, tómate un buen tranquilizante y medita bien la cuestión, porque estás con la persona equivocada (a no ser que prefieras tener una «pareja virtual»). 

No estoy diciendo que todo lo de tu pareja deba gustarte; nadie es perfecto. De lo que hablo es de hacer un contacto full, completo, sin embellecedores ni camuflajes, y luego ponderar, si te apetece, si lo deseas o si quieres arriesgarte. 

Amas lo que el otro es o no amas nada

Walter Riso - Manual para no morir de Amor


No hay comentarios:

Publicar un comentario